Hoy 7 de agosto nos trasladamos a Galicia a vivir una de las fiestas populares más divertidas y gamberras de nuestra geografía: el Desembarco Vikingo.
Cada primer domingo de agosto se celebra en la localidad de Catoira (provincia de Pontevedra) el Desembarco Vikingo. Debido a su enclave geográfico esta localidad fue a lo largo de la historia un lugar estratégico, lo que llevó a la llegada de vikingos a su costa durante el siglo XI, siendo la victoria de sus pobladores locales frente a los piratas normandos hecho que se conmemora desde 1960 en dicha población.
Esta fiesta popular conocida como La Vikinga fue declarada en 1988 Fiesta de Interés Turístico Nacional. En el año 2002 fue nombrada Fiesta de Interés Turístico Internacional. Esta festividad tiene su principal atractivo en la espectacular representación y recreación del desembarco en el que los habitantes de Catoira y los turistas de la población danesa hermandada, Frederikssund, participan de manera muy activa disfrazándose de guerreros vikingos llegando a bordo de una réplica de un barco vikingo, representando el ataque pirata y la posterior batalla que tuvo lugar en dicha población gallega. Tras la recreación se disfruta de una comida campestre popular en la que se degustan los productos típicos de la tierra como mejillones o pulpo, y se ameniza con el sonido de las gaitas.
El Desembarco Vikingo atrae año tras año a más de 22.000 turistas.
Esta localidad tiene una población de unos 3.500 habitantes pero durante estos días festivos se llegan a congregar 25.000 personas. La Vikinga atrae a turistas de cualquier punto de España pero también visitan esta localidad daneses atraídos por las tradiciones que la historia ha dejado en nuestra geografía. La semana previa al desembarco se llevan a cabo diferentes actividades de carácter lúdico como mercados medievales, y culturales como conferencias sobre historia y costumbres gallegas, festivales de bandas,etc.
Ya sabéis si estáis por tierras gallegas durante estos días, acercaos a Catoira y disfrutad de su fiesta, eso sí, no os olvidéis llevar vestimenta vikinga.
